Como ya sabréis todos a estas alturas a no ser que viváis encerrados en una mazmorra incomunicada en Góndor, Ricky Martin es gay. Y una noticia de tal magnitud está claro que se merece muchos DEC y muchos artículos en la prensa, igual que cuando Obama fue elegido presidente.
Esta mañana me ha llamado la atención sobre todo un artículo que he leído en El País en la que se habla de las novias de Ricky Martin, y en el que el escritor dice textualmente: "cada uno tiene derecho a contar de su vida lo que quiere, lo malo es mentir". Mira, nene, cada uno tiene derecho a hacer lo que le dé la gana en su vida, a cometer errores, a rectificar, a volver a cometerlos, a intentar ser feliz y a proteger con uñas y dientes su intimidad. A mí me da igual si a Ricky Martin le gustan las mujeres, los hombres o los osos panda, y tampoco me quita el sueño si Rebeca de Alba era su novia o una tapadera, y si así lo fue no le culpo, porque por desgracia eso hubiese sido una buena excusa para un sinfín de bromas y chascarrillos homófobos de mal gusto que no creo que nadie tenga porqué sufrir. Así que señores de la prensa rosa ávidos de noticias de poco interés para la población intelectualmente desarrollada, ustedes quédense con el Ricky Martin gay que yo me quedo con el chulazo que tantos buenos ratos me hizo pasar en El Paso... tú y yo, alé, alé, alé...
Bulería bulería, más te quiero cada día....y eso dar igual si hombre o mujer, hast que estés feliz!!
ResponderEliminarQue el de "Bulería" es Bisbal jajajajajja... todos suenan casi igual, no te culpo... Pues sí, si él es feliz es lo importante, porque en los tiempos que corren parece que la felicidad está infravalorada.
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